jueves, 16 de abril de 2009

Seré quien soy

Por allá por diciembre, Luciana hizo una reunión en su casa e invitó un grupete de chicas, casi todas venezolanas a exceptuar por una mexicana. Sentadas en una mesa comimos boconccinis, tapenades de aceituna y otras delicias que Lu preparó (o compró, jijiji), y bebimos unas cuantas, demasiadas, botellas de vino. El alcohol por supuesto soltó las lenguas y el tema giró en torno a los gringos y sus rarezas, y a cómo debía uno comportarse cuando estaba con ellos.
Todas menos Lu y yo eran versadas en el tema pues tenían años viviendo acá, así que me dediqué a escuchar. En los trabajos debía estar uno calladito, no hablar de la vida personal y nunca, nunca perder el control. Había también que tener ojos en la espalda pues no se sabía cuando recibiría uno la cuchillada. Los temperamentos efusivos como el mío, dijo una de ellas, debían ser encajonados y reservados solamente para reuniones entre amigos latinos. Y así una lista amplia de códigos de comportamientos a prueba de gringos.
Hasta ese momento no había pensado que debía moderarme. No contarle a todos en cinco minutos que nací en Oklahoma, me creí en Caracas y llevaba cinco meses (en aquel entonces) en Nueva York. También me dijo el Licantro y las niñas venezolanas de la reunión que no era mala idea que tratara de no llamar tanto la atención y no acaparar todas las conversaciones, cosa que debo confesar hago pues sencillamente me encanta, me fascina llamar la atención, y no me da vergüenza admitirlo. ¿Carencias afectivas? Seguramente.
Cometí el error de hacerles caso y a partir de ese día traté de moderarme. Hablaba poco cuando estaba "en sociedad" y casi siempre bajito, no me metía en la vida de la gente, no gritaba, no reía, en fin, me puse una camisa de fuerzas. Después de todo, en los procesos de adaptación hay que hacer sacrificios, y pues controlar mi personalidad escandalosa no me haría daño. ¿O si?
Así, en mis clases de revistas para mujer de los lunes no hablaba, no interrogaba a mis compañeras sobre que hacían, dónde vivían, si eran solteras o casadas, si estaban felices y todas esas cosas que suelo preguntar. Cuando interactuaba con algún gringo seguía sus reglas, o las que las niñas de la reunión me dijeron que eran sus reglas.
No tengo que contar, porque ya se sabe, lo miserable que me he sentido en los últimos tres meses, la sombra gigante que sentía sobre mí, la tristeza aplastante que me atrapaba y todas esas otras cosas, pues ya de eso he escrito bastante en este blog, pero si debo contar que hace dos semanas cuando estuve en mis clases de los lunes tuve una revelación: había dejado de ser quien soy. Se me pasó la mano con la moderación y me encerré tanto, tanto, que dejé de reconocerme. Y esto si me da vergüenza admitirlo.
Apenas lo comprendí me sentí miserable. Salí de la clase y llamé a Lu, le conté toda mi reflexión y le anuncié mi decisión: me cansé, a partir de ahora gritaré, lloraré, contaré mi vida en un minuto y me meteré en los asuntos de los otros. Si me clavan la cuchillada pues me sacaré el cuchillo y limpiaré la herida y si no les gusta cómo soy que se vayan al diantre.
Así, decidí probar mi cambio de personalidad, o más bien mi regreso, en la clase de los lunes. Llegué sonreída, ruidosa, pregunté cómo estaban, qué habían hecho el fin de semana, qué pensaban de las clases, de la escritura, de la vida, de Obama, de Venezuela, de que hubiesen abierto Topshop en Soho, de los cupcakes de Magnolia y de cualquier otra cosa. Les conté que odiaba el frío, que había comprado todos los muebles de mi apartamento en Ikea, que amaba escribir y hablar, que no había visto todas las obras de Broadway que quería, les pregunté si conocían una buena manicurista y les dije cualquier cantidad de cosas que seguramente no les interesaban, o tal vez sí. Esa clase fue la mejor de todas, a la profesora le encantaron mis ideas, me felicitó por como había mejorado mi escritura en inglés, me dijo que debía soltarme y escribir más y no pensar en nada. Mis compañeras, pues no se cómo decirlo con modestia: me amaron. Ja! Había regresado y se sentía bien.
Ahora ya se que no estoy dispuesta a sacrificar: a mí, mi personalidad, mis rarezas, mi descontrol. La cuerda que me había pasado por el cuello me tenía ahogada. No respiraba, jadeaba. Lo entendí: yo misma me estaba causando mi miseria, me había vuelto gris y cerrada. Y me harté. No estoy dispuesta a negociarme. No voy a moderarme. Yo amo los excesos.

19 comentarios:

Lolita dijo...

Sinceramente, no hay nada más placentero que tu personalidad, y cómo la plasmás en tu blog.

Vanesa dijo...

Bravo!!! Extranjera!! me encanta!! estoy casi saltando de alegria!!...que bueno que nunca dejes de ser quien eres por ser "aceptada" el que quiere de verdad nos acepta como somos con las cualidades y las debilidades!....tu sabes que yo e tenido suerte..Gracias a Dios! por sero como soy con los gringos..y siendo yo misma me a ido bastante bien con ellos..Asi que espero sigan los exitos en las clases, en New York y en tu vida..y comete una de esas famosas cupcakes por mi..y si puedes ves el musical de Mary Poppins y me lo cuentas..:) Besos muchos!

Terapia de piso dijo...

Sí, eres un exquisito desastre. Eres un torbellino, eres alocada, impertinente, ruidosa, habladora, salvaje a veces y todo eso te hace deliciosa.

José Roberto Coppola

María Alejandra dijo...

Esa es la aptitud frente al cambio. No dejar de ser uno mismo. Felicidades!

victor_marin dijo...

Enhorabuena extranjera!! Pienso que no estuvo ni tan mal eso de dejar de ser tú misma, pues te hizo sentir que literalmente eras otra persona y por ende hizo valorarte mucho más como persona. Yo tenía un amigo un tanto peculiar: gritón, jodedor, grosero. Era fino estar con él, pero confieso que luego de mucho tiempo se hacía un poco insoportable. En una fiesta, una chama le dijo que por qué era tan escandaloso. Su respuesta fue, por decir lo menos, genial:

"Realmente no sé por qué soy así, lo único que sé hacer en esta vida es ser como soy y punto."

un abrazo

Victoria dijo...

Cuando mejor escribes es cuando te vuelves inmoderada: inmoderada en extensión, en ideas, en lenguaje, en lo que dejas que te(nos)conmueva.No, querida, no te negocies.

La frase final, con derechos de autor, va YA a mi blog. Me mató

Nina dijo...

Yei!

yacasinosoynadie dijo...

Siempre somos uno y varias personas a la vez....
es putamente extraño que tus dos últimos post hayan sido estos y no otros... siento que coincides en unas cosas increíbles con mi propia vida... que hermoso volver por acá y verlo todo lleno de vida... Un abrazo fuertisimo mi querida extranjera, hoy más fuerte que nunca...

goloviarte dijo...

te invito a participar con tu blog en mi blog directorio aquiestatublog.blogspot.com
te conocerán mejor,pasa y deja tu blog en el libro de visitas
te pido excusas si consideras spam mi invitación

Jefferson dijo...

Welcome back !!

Lore dijo...

¡Y yo a vos te quiero así como sos! Qué fortuna estar aquí y darme con los brazos abiertos: BIEN-VE-NI-DAAAAAAAAA! "Este es tu sitio, esta es tu taza de café", miles de cariños para vos... Lore

(Ricotes los excesos, ¿no?)

Carla dijo...

Me encanto tu post Extranjera! y te felicito por sacarte ese color gris de encima.
Uno no puede dejar de ser como es, hay una esencia que nos persigue... si cambiomos por alguien no vamos a ser felices.
Te felicito por ser quien sos sin importar lo que piensen los Yankis! Y mira vos, que equivocadas tus amigas, en tu caso, te quisieron mas como sos vos en realidad, que a la niña de gris que pretendiste ser.
Pero bueno, a veces nos asustamos, es bueno darse cuenta a tiempo.

PRINCESA-PARADOJA dijo...

nunca nos ballamos dos veces en el mismo rio...

hihi de nuevo!! me agrada mucho q no t negaras a ti misma, asi como nunca nos bañamos dos veces en el mismo rio tu estas en constante cambio como cada uno de nosotros, sin embargo si t niegas a ti misma estancas ese rio y nunca t permitiras evolucionar, y bala q lo aprendi de mala manera, veras en la preparatoria en la que estoy y gracias a dios este año terminaré tambien hay "reglas" la gente de esa prepa, unica en mi ciudad me permito decir y reconocida por todos por ser de las mejores es una prepa tan.. superficial, hipocrita, mediocre, no t impuslsa ni alimenta, no eres quien en vdd eres ahi, sin embargo tengo una personalidad muy parecida a la tuya, soy explosiva, arrevatada, demasiado franca, digo siempre lo q opino, nunca callo, me gusta llamar la atencion, y sobre todo la sinceridad, yo nunca me negue jiji y m alegro, aun q ello tragera consigo el rechazo de muchos y la admiracion de otros, jaja como me dijo un amigo, tu no sabes de puntos medioso mas bien la gente en mi no sabe de puntos medios, por q o me aman o me odian, nunca doy igual ^^ y de esas personas debes ser tu, de las nunca nunca dan igual y por alguna u otra cosa siempre terminan dejando huella en quienes les (nos) conocen xD asi q adelante !!!

y recuerdas q mas vale ser extrangera en otro pais, que en ti misma ^^

saludos!!

El Jardinero del Kaos dijo...

gracias:
me acabas de dar una respuesta a cierta etapa oscura que estoy atravesando.
I'll be what i am.

besos

Galán de Barrio dijo...

Me parece perfecta tu decisión y te apoyo completamente

Y realmente me alegra mucho saber que estés mejor!

¿Así que a vos también te gusta llamar la atención?

Seríamos dos locos bonitos haciendo estragos si fuéramos juntos a una fiesta :)

Te dejo besitos y espero que sigas bien!

Extranjera dijo...

Lolita: gracias, hay que serse fiel a uno mismo, es algo que admiro de tí.
Vanesa: Mery Poppins es uno de los pocos que me falta, es que Licantro no quiere verlo. Visíatame por acá y lo vemos juntas.
Terapia: tú eres la delicia. Te adoro.
María Alejandra: totalmente cierto, que cambie todo, pero uno siempre uno.
Víctor: es cierto no lo había visto así. Ahora me gusto más, después de haber sido otra gris y diferente me quiero mucho más. Gracias por ayudarme a verlo.
Victoria: ser inmoderada es delicioso pero lo mejor o lo peor es que en realidad no sé como dejar de serlo, y la verdad no quiero dejar de serlo. Eres una bella por poner mi frase en tu blog.
Nina: Sí, me siento liberada!
Yacasinosoynadie: Gracias por ese abrazo, lo sentí muy fuerte. Te mando mil como ese.
Goloviarte: cuando tenga un chance me paso por ahí.
Jefferson: Thanks, it's good to be back!
Lore: sí, los excesos son deliciosos. Te quierooo!
Carla: sí eso fue lo más irónico, le gusté más como de verdad era, y es que todo el mundo aprecia la honestidad.
Princesa: nos parecemos en eso, yo tampoco se de puntos medios y soy arrebatada, impulsiva, franca. Eso nos va a traer muchos problemas pero también muchas cosas maravillosas. Igual no podemos ser diferente a quienes somos. Besos!
Jardinero: me alegra haberte ayudado con tu etapa oscura, yo pasé por una por seis ocho meses y ahora es que estoy saliendo. Poco a poco, no desesperes.
Galán: estoy mejor, pero ya sabes que soy neurótica y ahora tengo miedo de volver a estar infeliz. En vez de disfrutar la felicidad sin importar más nada. Ese es el problema de cuestionarlo todo. "Dos locos bonitos", me gusta es frase. Besos.
Abrazos a todos!

Anónimo dijo...

Te acuerdas cuando hablamos y no estamos de ánimos que es lo que nos decimos!?:

"Que somos las mujeres más brillantes, emprendedoras, inteligentes, bonitas, cariñosas, simpáticas y espectacularmente interesantes y bellas!" - Ja ja chiste interno por favor, la modestia si es parte de nuestra existencia...-

Por qué nos empeñamos en cambiar todo eso si somos increíbles??.

A mi me pasó hace aproximadamente dos años en un trabajo, y sin haberme recuperado de esa me volvió a pasar en un trabajo nuevo, no supe manejarlo y lo dejé, al día de hoy me arrepiento de nohaber sabido manejarlo y haber cambiado porque siento que todavía no he vuelto a ser quien soy, no me he recuperado!.

Pero en éstos días sabes que he estado pensando y he decidido volver a comenzar mi relación conmigo misma... deséame suerte...

Te adoro y no cambies nunca por nadie!

Extranjera dijo...

Estoy segura de que te va ir muy bien recuperando tu relación contigo misma. Por qué no? si tu eres lo máximo. Te adoro, y recuerda: somos lo más importante (perdonen todos la modestia)

J. dijo...

Creo que todos los que emigramos en algún momento pasamos por eso... Ni siquiera creo que estemos muy conscientes ni orientados a ese resultado...simplemente sucede porque la naturaleza del hombre es adaptarse para sobrevivir...claro, luego nuestro corazón - cuando somos valientes y lo escucchamos- nos da una lección y nos recuerda el reflejo del espejo..y zas! reaparcemos...
Lo mejor de todo es que en el reencuentro nor re enamoramos...de nosotras mismas...
...y se siente bien.
Besos extranjera... desde una islita en el atlántico