jueves, 12 de marzo de 2009

Me aturden los ruidos pequeños

Siempre me han gustado los extremos, pero con esto de los ruidos se me hace un poco raro, porque no le encuentro lógica, aunque no sé en realidad por qué me resulta tan extraño, ya que la lógica no es precisamente mi fuerte. Suecede que los ruidos en estéreo, los que son escandalósos, a todo volumen, no me molestan, no me desconcentran, no me hacen ni cosquilla.
Puedo manejar la fiesta del vecino del edificio, el concierto del músico y la cantante de ópera del piso 7, una alarma de carro pegada, el televisor a todo volumen, un griterío en un café mientras leo un libro y los ronquidos de mi Licantro; pero los sonidos en volumen casi inaudible como las agujas de un reloj, el agua que cae de la ducha mal cerrada, el rrrrrrrrrrrrr de la computadora cuando está a medio prender o medio apagar, un murmullo entre dos personas, un fondito de música bajita, me sacan de quicio. Hacen que me enloquezca y no pueda concentrarme en nada más que el tick tick tick, o el gul gulp o el bibiribiribii o cualquier otra onomatopeya imaginable.
Hoy en la cena se pego el reloj del Tostiarepa (para los no venezolanos, un aparato creado por la Oster que hace Arepas). Lo raro es que el aparatico estaba desconectado, pero el reloj seguía pegado. Licantro lo cubrió en un paño y lo metió en un gabinete pero yo lo seguí oyendo. Era como si me persiguiese. Llegué a pensar que el sonido se me había quedado metido en la cabeza, más cuandoel chistoso de Licantro me convenció de que ya no seguía sonando.
Antes de venirme a Nueva York visité a una astróloga. El día de la consulta la hice parar una tres veces, pues había un ruido en el ambiente que no me dejaba concentrarme. Resultó ser un reloj metido en una gaveta dentro de un armario. ¿Qué cómo lo oía? quiso saber ella sorprendida, y yo sigo sin comprenderlo, pues en realidad yo suelo ser un poco sorda. Cuando Licantro grita porque la televisión esta y que según a todo volumen es cuando yo apenas puedo escuchar.
Similar sucedía cuando trabajaba en la redacción. Si había una fiesta al lado de mi puesto, si dos personas se caían a gritos, yo podía seguir escribiendo como si nada, pero bastaba que alguien pusiera una música bajita para que yo no pudiese soportarla y tuviese que pedirle, con toda la ironía del caso, que por favor la subiese.
Puede que sea lo repetitivo de esos ruidos sútiles, como las gotas de la ducha o el reloj del Tostiarepa lo que me molesta, pero sucede que una canción bajita no es repetitiva ni tampoco una conversación entre dos personas lo es, y también se me hacen insoportables. No sé. No le puedo dar explicación, lo que me causa aún más molestia. Por los momentos a disfrutar que el Tostiarepa decidió callarse.

21 comentarios:

Terapia de piso dijo...

Hay ruidillos modositos que son perturbadores. El ruido de la nevera a medianoche es insoportable como lo es también el de las personas que hablan en susurros.

Coincido contigo.

Te adoro a gritos. Nada bajito. No, no, no.

José Roberto Coppola.

PD: cree más en mí. Me he ganado ese derecho ¿no?

A-nah! dijo...

Jajajaja... cuando vivía en Manzanares, rodeada de fiestas teenagers casi todos los días, ante ese susurro de música que se colaba en mi cerebro y no salía más y me impedía categóricamente dormir, mi única solución siempre fue prender la tele y ponerla a todo volumen... ahí finalmente podía conciliar el sueño.

We're all crazy.

Carito dijo...

Esos casi imperceptibles ruiditos sólo los oímos los neuroticos y si son repetidos y constantes, peor!

Corina Contaris T. dijo...

jajajaaja yo creo que tengo una teoría: cuando tu oído esucha alguito, un sonido chiquitico(sí, hay sonidos chiquitos) pues le da curiosidad y tiene que quedarse atento para seguir escuchándolo...acto seguido, el sonidito no permite concentrarte en lo demás y sólo estás prestándole atención a eso ¿no? no tiene que tener explicación, sólo me gusta armar teorías de todo.

BESOS estruendosos

*Bettu* dijo...

Coincido con Corina! Al menos asi me pasa a mi....por eso nunca pude estar en silencio, el silencio me molesta porque inmediatamente mi cerebro se concentra en escuchar ALGO. jaja

Gastón dijo...

UN oído sublime y delicado para poder oír las cosas que realmente importan escuchar.

Besos con mucho ruido

PRINCESA-PARADOJA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
PRINCESA-PARADOJA dijo...

Resulta q a mi me son igual de molestos esa clase de ruiditos, yo lo atribuyo a q cuando m enferme de temperatura los oía en demasía y de ahi tampoco puedo tolerarlos, y por extraño que paresca pasa algo similar con las texturas, pues algo muy rasposo o muy muy liso me irrita, que como se distingue no me pregunten pero es verdaderamente irritante, de hecho tan solo en mi alcoba no puede haber relojes nisiquiera de mano ¬¬ en fin mucha suerte y saludos!!!

Galán de Barrio dijo...

Como decía Nicolás de Cusa, los entremos se tocan. El máximo ruido es tan monótono como el silencio, por eso no te molesta. Es como las personas que viven al lado de una vía, y ya no oyen el paso del tren cada diez minutos.

Por otra parte, ¿cómo que estuviste en Buenos Aires y no nos conocimos?
¿En qué año fue eso?

Si venís de nuevo te invito un cortado con medialunas a la tarde y a la noche un fernet

Atenea Kamet dijo...

Que feo los ruiditos molestos!
Sobre todo a altas horas de la noche, estar despierta concentrada, estudiando con el ensordecedor silencio y el reloj que parece cada vez hiciera más fuerte su tic tac...
mmm
Bueno Extranjera, espero el próximo relato! Mientras te invito a darte una vuelta por mi blog, en el que estoy publicando una historia fuerte, que voy a publicar por entregas!
Un beso desde Buenos Aires.

Atenea Kamet dijo...

Que feo los ruiditos molestos!
Sobre todo a altas horas de la noche, estar despierta concentrada, estudiando con el ensordecedor silencio y el reloj que parece cada vez hiciera más fuerte su tic tac...
mmm
Bueno Extranjera, espero el próximo relato! Mientras te invito a darte una vuelta por mi blog, en el que estoy publicando una historia fuerte, que voy a publicar por entregas!
Un beso desde Buenos Aires.

El Jardinero del Kaos dijo...

me molestan los relojes con aguja, los tire a todos los que habia en casa, ese tic tac y uno tratando de dormir, lo peor para mi es escuchar a las 6 de la mañana el camion de la basura que pasa a unas calles de aca, el ruido no es ensordecedor, pero todos los dias me despierto a esa hora y paro el oido para escucharlo.

ana_marie dijo...

es irónico no? pedirle a alguien que en vez de bajarle el volúmen.. lo suba.. saludos :)

victor_marin dijo...

Yo tampoco soporto los sonidos pequeños. Lo que contaste del reloj metido en una gaveta me pasó a mí también. Estaba en el cuarto de mi hermana acostado de lo más sabroso en su cama (mucho más cómoda y grande que la mía) y tuve que sacarle las pilas al aparatico porque me estaba volviendo literalmente loco...

un abrazo

P.D. Primera vez que visito tu blog y... repique de batería... me encanta!!

Vanesa dijo...

Ah! Mi querida extranjera como me encantan esas cosas que te hacen única…los ruidos pequeños!! A mi mas bien me enloquece o me aterra el silencio…no puedo estar en un sitio en que no halla aunque sea un ruido mínimo…me da muchísima paranoia…que cosas no? Un abrazo grande…

sombra dijo...

Primero vale aclarar que todo ruido es molesto, sino lo fuera no sería un ruido.
(por lo que se lee en algunos comentarios)

En cuanto al tema en si, es algo normal supongo, en algunas personas más, en otras menos.

Yo muchas veces corto la luz para dormir y tengo doble vidrio en todo el departamento, creo que eso lo dice todo.

Buen blog, saludos.

Xanitzitzi dijo...

Hola Extranjera, entré a tu blog recomendado por alguien y no puedo evitar poner mi comentario. Mi teoría es que no te molesta el ruido casi imperceptible, lo que te molesta es el silencio. Estamos tan acostumbrados al ruido de las grandes ciudades que creemos que es inherente a nuestras vidas, ergo, el silencio molesta voy más allá...da miedo.

Desde el jardín del centro dijo...

Bonito texto descriptivo

17 dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Victoria dijo...

Te respondí tu comentario (hermosísimo por cierto) en mi blog... jaja me pasó algo curiso después de leerlo. Muchas gracias

Extranjera dijo...

Terapia: Me molestan los susurros, prefiero los gritos. Creo en ti con los ojos cerrados.
A-nah: jajaja, a veces más ruido es la solución en este mundo loco loco en que vivimos.
Carito: sí, cuando son repetitivos es aún peor.
Corina: tu teoría tiene muchísimo sentido.
Bettu: me pasa exactamente igual.
Gastón: cierto, es importante escuchar lo importante.
Princesa: que raro lo de las texturas, nunca había escuchado eso, pero tiene cierto sentido.
Galán: es curioso eso de la gente que vive al lado de los trenes. Uno se acostumbra a todo en esta vida.
Atenea: creo que todos coincidimos en que el tic tac del reloj es insoportable.
Jardinero: cuando vivía con mis padres en Caracas, mi cuarto estaba del lado de la calle, y también escuchaba el camión de la basura. Otro ruido de esos días eran los cantos de las monjitas que vivian en la iglesia de enfrente.
Ane-marie: sí, es super irónico, pero funciona.
Víctor: eso que describes me ha pasado.
Vanessa: en verdad no es raro, a veces el silencio da miedo, porque no queda otra que escucharnos a nosotros mismos.
Sombra: ciertamente, todo ruido es molesto, pero hay unos más soportables que otros.
Xanitzitzi:me quedé pensado en eso de que lo que nos molesta es el silencio.. es cierto, a veces, el silencio da miedo.
Desde el jardín del centro: gracias, que bueno habernos reencontrado.
Victoria: que bella, que bueno lo que te paso.
Abrazos a todos!