miércoles, 20 de agosto de 2008

Ciudad fantasma/Ciudad vampiro

- Aquí todos somos vampiros, me dijo Joche, el amigo boricua de La Pata, mientras se bebía un Hurracaine con una concha de naranja en Pat O´Brien´s, un bar repleto de gente, en la famosa calle Bourbon Street en New Orleans. - Dormimos de día, salimos de noche, como los vampiros, explicó Joche.
Su acotación tuvo sentido pues ese viernes paseé con La Pata, por Canal Street, la que se supone es la calle de los comercios y de los turistas, una de las más visitadas y estaba prácticamente vacía.
- La gente dijo Pata, está la mayoría en el trabajo, - y los otros no volvieron después de Katrina. Paseamos por un centro comercial: nadie. Nos montamos en el steet car: nadie. Fuimos a un Starbuck, que en este país es difícil encontrar alguno vacío: nadie. ¿Dónde estaban todos? Por qué en lugar de sentir la energía vibrante de las ciudades tumultuosas me setía en una película del viejo oeste, precisamente en esa escena, donde el vaquero llega al pueblo, entra al bar, y no hay nadie. Ni un alma.
En Canal Street caminé con esa sensación, pero además cargaba una mucho más poderosa, cortante, definitiva. Era pesada, y apenas me permitía moverme, tanto así que en un punto le tuve que pedir a La Pata, que por favor, nos fuéramos a otro lado, que yo no sabía que me pasaba, pero que me sentía mareada y con escalofríos.
- Es normal, me dijo La pata, - estas calles están llenas de dolor. Y el dolor no desparece de la noche a la mañana.
Es cierto, el dolor no desaparece, es probable que en este caso hasta se intensifique pues además de dolor sentí rabia, resntimiento, desolación.
- Habían 400.000 personas antes de Katrina, después quedaron 300.000. Los ricos, en su mayoría blancos, pudieron salir y algunos regresaron al tiempo, los negros o no salieron o si lo hicieron no volvieron pues quedaron al azar del gobierno. Lo peor es que si ocurre otra tormenta como Katrina volverá a pasar lo mismo pues esta ciudad no tiene drenajes.
Mi amiga periodista tenía razón, New Orleans es el fantasma de la ciudad que un día fue; aún con sus casas sureñas, de paredes gigantescas y balcones hermosos, y sus bares estripitosos en el French Quartier, la ciudad que se hundió resurgió como una sombra espectral sensible a todo lo que la rodea.
¿Será por eso que todos en New Orleans beben tanto? (hay lugares para lavar la ropa que funcionan también como bar) ¿Lo hacen para dejar de sentir? Joche y sus amigos no lo creen así. -Esta es una ciudad en donde la gente siempre ha venido a derraparse, por eso está permitido beber en la calle. Es el lugar dónde las mujeres enseñan sus tetas a cambio de collares de cuencas brillantes durante Mardi Gras, me recordó Joche.
- En el día no ves a nadie, pero en la noche te preguntas de dónde salió toda esta gente, dijo La Pata.
Son vampiros que salen de noche en busca de carne fresca, hip hop en el tope de una barra, escaramuzas torpes en las esquinas del French Quartier, torrecitas de monedas negras en la mesa de un casino. Son zombis que deambulan en una ciudad casi invisible. En una ciudad fantasma.

Pd: Sami, una amiga de la infancia, me pidió hoy que escribiera una entrada detallada sobre New Orleans. Lo siento por ella, y por mí que no pude hacerlo, pero lo único que soy capaz de escribir sobre esa ciudad, lo hago desde el dolor, desde la perdida. Desde un dolor que no es mío ciertamente, pero que estuvo sobre mis espaldas durante 3 días y me impidió ver la ciudad sobre la que Sami, posiblemente, querría leer.

4 comentarios:

Emy dijo...

Carla

Acabo de leer todos tus cuentos y me encantarón - como lo diria en frances "c'est frais" - unos me dan risa, otro sentimientos tristes pero que bueno - sigue escribiendo asi, me encanta leerte.

Con cariño
Emilie (tu hermanita francesa !)

Extranjera dijo...

Emily, cómo estás? Ya he visto tus fotos y se que estás muy feliz. Yo aquí en Nueva York trabajando en un periódico on line, y esperando a mi esposo que llega mañana y que va a hacer un postgrado en public communications.
Gracias por leerme y me alegra que te gusten.
Un abrazo

z dijo...

Z:

He tenido tiempo hoy y me leído lo que dejé pendiente. Divina, llorá más.

Te mando un abrazo.

z.

pd. me pregunto qué dirán los blogueros venezolanos de tu reciente lanzamiento.

Extranjera dijo...

Jajajaja. Ni preguntes por los blogueros! Al fin te dignaste a leerme.Cuanto me alegra.
Besos

pd: quiero saber más de Zoe